Río de Janeiro, otra vez
Río de Janeiro es una ciudad que muchos ya conocen.
Copacabana, el Pan de Azúcar, el Cristo, las postales inevitables.
Pero volver a Río no siempre es volver a lo mismo.
Hay viajeros que regresan buscando algo distinto: menos lista de lugares y más forma de estar. Más barrio, más ritmo propio, más detalle. Para ellos, el alojamiento deja de ser solo un lugar donde dormir y pasa a ser parte central de la experiencia.
Estos son algunos hoteles en Río de Janeiro pensados para quienes ya visitaron la ciudad y hoy quieren vivirla desde otro ángulo.
Santa Teresa: el Río que se toma su tiempo
El barrio de Santa Teresa es una pausa dentro de la ciudad. Calles empinadas, casas históricas, vistas abiertas y un ritmo que no responde al de la playa.Santa Teresa Hotel Rio de Janeiro – MGallery
Un clásico del barrio. Jardines, piscina, silencio y una integración muy lograda entre arquitectura histórica y confort contemporáneo. Ideal para quienes valoran el espacio, la calma y una mirada más íntima de la ciudad.
Más exclusivo y personal. Pocas habitaciones, diseño cuidado y una de las vistas más elegantes sobre la bahía. Un hotel para viajeros que buscan carácter, no volumen.
Fuera del circuito habitual: Marambaia y el Río menos obvio
Río también se disfruta lejos de las zonas más transitadas. Hacia el oeste, aparecen paisajes donde la ciudad se diluye y el entorno marca otro ritmo.Le Relais Marambaia
Un hotel boutique frente al mar, en una zona que muchos turistas nunca pisan. Playa amplia, entorno natural y sensación de estar lejos sin estarlo tanto. Ideal para combinar descanso con escapadas puntuales a la ciudad.
Pequeño, bien ubicado y con una estética cuidada. Una opción para quienes buscan algo diferente sin perder conexión con Río.
Recreio: cuando el mar marca el ritmo
Más al oeste todavía, Recreio propone otra relación con Río. Playas extensas, menos movimiento y una vida cotidiana marcada por el océano.Longboard Suites
Pensado para quienes practican surf —o simplemente disfrutan de ese universo— pero no están dispuestos a resignar comodidad. Suites bien resueltas, ambiente relajado y una ubicación que invita a vivir el mar como rutina, no como excursión.
Y muchas veces, el cambio empieza por dónde uno elige quedarse.
Elegir barrio, hotel y entorno es una forma de viajar distinto, incluso a un destino conocido.
Pablo Omar Palmeiro
Mas notas como esta:
Una elección afinada para viajeros que ya conocen la ciudad y buscan otra cadencia.
Emiliano Rio
Los íconos, bien elegidos
Para algunos viajeros, volver a Río también significa alojarse en sus grandes clásicos, pero hacerlo bien.Emiliano Rio
Minimalismo, servicio preciso y una ubicación privilegiada en Copacabana. Un hotel moderno, pensado para quienes valoran el diseño y el confort sin estridencias.
Amplio, contemporáneo y con una de las mejores vistas al atardecer. Funciona bien para quienes quieren comodidad, servicios completos y una experiencia sólida.
Un símbolo de la ciudad. Más que un hotel, una parte de la historia de Río. Sigue siendo una gran elección cuando se busca tradición, servicio y una ubicación insuperable.
Volver no es repetir
Río de Janeiro cambia según cómo se la mire.Y muchas veces, el cambio empieza por dónde uno elige quedarse.
Elegir barrio, hotel y entorno es una forma de viajar distinto, incluso a un destino conocido.
Pablo Omar Palmeiro









Comentarios